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- La práctica de este deporte requiere cierta preparación física (como cualquiera, exceptuando el golf y alguno más)... pero sobre todo una buena preparación mental.
- El aislamiento en una cueva, donde se pierde la noción del tiempo y el espacio... y donde en ocasiones se está lejos de la salida... pueden afectar psíquicamente.
El mundo subterráneo puede ser apasionante... pero también terrible si la preparación no es suficiente...
- Por ello, si vas a hacer este deporte tienes que estar muy seguro. Por supuesto, no te lances a hacerlo por tu cuenta, ¡loco!...
- En nuestros inicios debemos realizar exploraciones con una dificultad progresiva.
- La práctica regular es la mejor garantía para adquirir una experiencia que a su vez nos ofrecerá seguridad.
- Antes de emprender cada nueva visita a una cavidad debemos documentarnos al máximo (localización de la boca de entrada, topografía o plano exhaustivo de la cueva, peligros, etc).
- Una exploración nunca debe realizarse en solitario en cuanto a seguridad. Además, la compenetración con los miembros del equipo hará que la satisfacción sea mucho mayor.
- En grandes cavidades y exploraciones de muchas horas es muy importante comer, beber agua y descansar regularmente.
- La espeleología es una actividad de equipo. La exploración siempre debe adecuarse al ritmo del más lento. Todos y cada uno de los espeleólogos deben ser responsables de sus compañeros y estar preparados para resolver cualquier tipo de problema, que de esta forma no pasará de ser una simple anécdota.
- Infórmate muy bien de dónde te metes y si tienes claustrofobia no lo intentes, puede resultar una experiencia bastante desagradablel. Aunque existen cuevas cuyas galerías son tan grandes como un campo de futbol, que seguro te van a gustar.
- Además del casco con frontal y los guantes es conveniente llevar una luz auxiliar, por si se estropea la principal.
- Nunca realices un rapell por un agujero o pared de la cual desconozcas su profundidad, quedarse colgado sin cuerda es un mal trago.
- Es muy importante estar el mayor tiempo posible seco. Busca siempre un sitio alternativo para no pisar agua.
- Si desconoces el camino a seguir, atar el cabo de una cuerda en el sitio donde te encuentras, o dejar unas señales, es el mejor método para poder seguir investigando; siempre podrás regresar por el camino marcado.
- En caso de pérdida lo primero de todo es no perder la calma. Luego intentaremos buscar nuestras huellas para que nos indiquen el camino por el que retroceder.
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